jueves, 4 de junio de 2015

POESÍA




"Cuando al llegar la primavera"


Como cada año, desde la lejanía, lentamente, voy apreciando el rubor, cuando al llegar la primavera surges caprichosa por doquier cubriendo todo con manto rojo, que se mueve sutil con la suave brisa, haciendo bailar frágiles pétalos, que se acarician entre sí.

Sabiéndote fugaz te marchas, porque sabes que regresarás para inundar de nuevo todo con tu presencia de este tan alegre color…










"Esto que te cuento ya ocurrió..." 


para una persona a la que adoro.





Esto que te cuento ya ocurrió,
hace algunos años,
ya ocurrió.

Fue en una época lejana,
donde la flor bella y blanca,
donde los huesos fuertes,
donde la piel sin mancha,
donde el andar ligero,
y la ilusión quemaba,
donde hermosos los sueños,
donde me veía en tu mirada.

Más el tiempo pasó,
el árbol creció,
raíces fuertes,
largas ramas,
hojas verdes,
que cobijan del sol, frío, viento o calma.

Más un buen día,
un pajarillo anidó,
alegre, coqueto y juguetón,
saltando por sus ramas,
sabiendo estar en casa.

Más el tiempo demostraría,
que el pajarillo aborreció,
nido, hojas y ramas,
quiso volar y voló,
fuera de la calma.

Más llegó el invierno, frío,
con viento que arrasa,
y llegó el verano, dorado,
con sol que abrasa.

Y llegó un buen día,
echando en falta cobijo,
sueños e ilusión,
de nuevo quiso volar,
hacia su árbol natal,
para sentir sus hojas verdes,
sus largas ramas,
sus profundas raíces,
su flor callada.

Y el árbol lo acarició, y lo acogió,
llorando sobre sus ramas,
una lluvia dorada, más no era blanca,
dorada de alegría,
porque el árbol sabía,
que nunca más partiría,
y abandonar su morada…

Esto que te cuento, ya ocurrió,
más no debe importar,
pues la historia se repite,
una y mil veces más,
ya que la flor bella y blanca,
en árbol convertirá,
para acoger en su nido
del que nunca jamás,
deseará volver a volar…

Manuela GS










Este poema de Mario Benedetti es uno de mis favoritos, es sentido y me recuerda que la Vida es para vivirla y que hay que mirar siempre hacia delante. Con este sentimiento creé el poema que sigue, y que dedico a una persona muy especial...



Ahora soy yo quién te dice ¡no te rindas! , ¡Por favor espera!,
aunque el invierno largo, aunque las flores mueran,
no hay que mirar al lado sino donde el amor espera,
aunque las ganas falten, aunque el pasado hiera.

Espera, Amor, espera, que si esperas llegará la primavera, con sus flores bellas,
pájaros volando y olor a la azucena…
Pero, cuando los deseos falten por falta de primavera,
hay que mirar delante, ver el invierno radiante,
con su manto blanco,
y hogar con hoguera,
con sus nubes negras,
y olor a tierra buena.

Espera, Amor, espera, como el mar espera,
la llegada del agua que el río lleva,
que si esperas, yo te estaré esperando,
como la leña a la hoguera,
para prender tu amor y el mío,
que te aseguro Amor, valdrá la pena…

Ten paciencia Amor, que lo que quiere el corazón, siempre llega…

Manuela GS





Lo más importante, la Libertad


El poema que sigue es una metáfora a esa Libertad que persigue todo ser Humano y que queda representada mediante un inocente gazapillo asustadizo encontrado entre los olivares un atardecer de este frío invierno.